Capítulo 6: El Precio de la Traición
El aire de la noche estaba tenso mientras el coche de Alexei se deslizaba por las desiertas carreteras hacia el aeropuerto.
Cada segundo que pasaba se sentía como una eternidad, cada latido retumbaba en sus oídos mientras contemplaba las consecuencias de la traición de Antony. La oscuridad conspiraba en su contra, un telón de fondo para la tormenta que rugía en su interior.
En el aeropuerto, las luces intermitentes de las pantallas de radar arrojaban un resplandor fantasmal sobre la escena. Los hombres de Alexei se movían como sombras, su urgencia palpable mientras buscaban a Maria Luíza.

Cada pitido del localizador enviaba una sacudida de esperanza por las venas de Alexei, solo para ser frustrada con cada pista falsa.
"¿Algún rastro de ella?" La voz de Alexei estaba ronca por la desesperación, sus ojos escudriñando el horizonte en busca de cualquier señal del avión desaparecido.
"Todavía no, Don," fue la sombría respuesta. "Seguimos buscando."
Las horas pasaron como una eternidad. Alexei caminaba inquieto, su mente un campo de batalla de furia y miedo. Su promesa pesaba sobre sus hombros hacia Maria Luíza y un voto de venganza contra Antony. Su cordura se desvanecía con cada minuto que pasaba.
Luego, un destello de esperanza: un eco en el radar, débil pero inequívoco. El avión había sido encontrado.
"Síguelo," ordenó Alexei, su voz abriéndose camino a través de la tensión.
Con las coordenadas fijadas, el alivio inundó su ser, mezclado con una determinación renovada. Sin dudarlo un instante, Alexei reunió a sus hombres. "¡Salgamos! Nos dirigimos a Roma."
La caravana avanzaba a través de la noche, los faros perforando la oscuridad como lanzas de venganza. En lo más profundo de su mente, la duda lo carcomía: ¿era esto realmente un rescate o otra trampa tendida por la Mafia Strondda? Pero apartó ese pensamiento, enfocándose en la misión que tenía por delante.





