La mujer en la que se convirtió: La transformación inesperada de mi ex mujer

Capítulo 5: El Juicio

La habitación se sentía sofocante, cada respiración pesada, cargada de recuerdos de los que ninguno podía escapar. La mente de Belinda iba a mil por hora, su corazón golpeando en su pecho, cada nervio vivo con un miedo callado y potente. No esperaba esto. No hoy. No ahora.

La mujer en la que se convirtió: La transformación inesperada de mi ex mujer

Pero allí estaba él, de pie frente a ella como si los tres años no hubieran sido más que un susurro. Sus palabras, bajas y cortantes, resonaban en la quietud entre ellos, dibujando las líneas de su pasado fracturado más cerca.

“No puedes huir para siempre, Belinda,” la voz de Lucas era como una cuchilla, cortando a través de los años de silencio.

Su garganta se le apretó. Había pasado tanto tiempo tratando de olvidarlo y borrar al hombre que una vez tuvo su corazón en sus manos. Y, sin embargo, allí estaba él, su presencia aún ardiendo con el mismo fuego que una vez la consumió.

“No estoy huyendo,” susurró, forzando a su voz a mantenerse firme a pesar del temblor en su pecho. “Simplemente... ya terminé.”

Sus ojos destellaron algo oscuro y desconocido, parpadeando en sus profundidades. Dio otro paso hacia ella, su rostro tan cerca ahora que podía sentir su aliento cálido contra su piel. Era sofocante, esta proximidad, este peso del pasado presionando en su pecho.

“¿Terminaste?” preguntó, la palabra saliendo de sus labios como una acusación. “¿Crees que puedes simplemente irte después de todo?”

Belinda inclinó su mentón hacia arriba, su mirada firme. “Ya no te debo nada, Lucas. Nunca lo hice.”

Una sonrisa fría tiró de sus labios. “Fuiste mi esposa, Belinda. Me debes todo.”

Las palabras le golpearon como un golpe físico, agudas y mordaces. Tragó saliva, negándose a dejar que las lágrimas surgieran de nuevo. Ahora no. No delante de él.

“No,” dijo firmemente. “No te debo nada. Ya no. Te has asegurado de eso.”

Pudo sentir la tensión entre ellos, la ira hirviendo bajo la superficie. Siempre había sido tan controlado y frío, pero ahora, había algo crudo en sus ojos, una grieta en la armadura que había construido tan cuidadosamente a su alrededor.

“No puedes decidir eso,” dijo él, su voz baja, peligrosamente calmada.

Artigo anteriorContract Bride: The Price of Freedom
Próximo artigoNovia Por Contrato: El Precio de la Libertad
Gabriela Souza
Sou Gabriela Souza, editora-chefe do ConhecimentoAgora.com. Escrevo sobre carreiras, cursos, empregos, finanças pessoais, saúde, dicas gerais e muito mais, com o objetivo de fornecer informações úteis que ajudem os leitores a tomar decisões mais informadas no seu dia a dia. Com formação em Administração de Empresas e mais de 10 anos de experiência em conteúdo digital, sou apaixonada por simplificar temas complexos e torná-los acessíveis e práticos. Meu objetivo é ajudar os leitores a alcançarem seus objetivos financeiros, profissionais e pessoais de forma mais inteligente e eficaz.

Não há posts para exibir